Una de las líneas principales de trabajo de Apolo es contribuir a la mejora de la sociedad, poniendo énfasis en redescubrir nuestro mundo a través del arte. La educación y la cultura se retroalimentan, van estrechamente relacionadas, la una no se entiende sin la otra.  Como decía Antonio Machado, en cuestiones de cultura y de saber, solo se pierde lo que se guarda, y solo se gana lo que se da. Hacemos hincapié en la población, sobre todo la más joven, interesándonos por su desarrollo positivo, ofreciéndoles  más apoyo, más salidas, más ocio constructivo. Potenciamos la participación activa de nuestros jóvenes y sus familias.

Nuestro fin es crear un clima sano de esparcimiento y convivencia, por eso, consideramos clave poner énfasis en la formación y la educación en el ámbito cultural. Una educación en la que el sujeto es el centro del método, el principal protagonista, una educación humanista lejos del adoctrinamiento. Luchamos por una educación que enseñe a pensar, la educación como práctica de liberación.  Una alternativa a la formación pública. Una emulación de aquella escuela del pensamiento que desarrollara en la antigua Grecia el filósofo Platón a través de LA ACADEMIA, para lograr una comunidad de encuentro, respeto, convivencia y debate constructivo, en la que los ciudadanos de Toledo se sientan cómodos. El pensamiento crítico debe ser intrínseco al hombre moderno.